
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el Concejo de Regidores y la Alcaldía de La Romana realizaron un acto de reconocimiento a 64 mujeres romanenses que, con su trabajo, liderazgo y compromiso social, contribuyen significativamente al desarrollo y bienestar del municipio.
Durante la actividad se resaltó el papel fundamental de la mujer en distintos ámbitos de la sociedad, destacando su aporte en la construcción de comunidades más solidarias, participativas y llenas de oportunidades.
Entre las homenajeadas se destacó la pastora y profeta Awilda Mota, quien cuenta con casi tres décadas de trayectoria en el pastoreado, dedicadas al servicio espiritual, la orientación y el fortalecimiento de mujeres y familias tanto en el país como en diversas ciudades del mundo.
A lo largo de su ministerio, la pastora Mota ha desarrollado una labor centrada en la mentoría, la formación espiritual y el acompañamiento de personas que buscan crecimiento personal y fortalecimiento en la fe, llevando un mensaje de esperanza y restauración a través de la palabra de Dios.
Además de su labor ministerial, es autora de los libros “Bálsamo” y “Cuando Dios escribe de ti”, obras en las que comparte enseñanzas, testimonios y reflexiones orientadas a fortalecer la fe y el propósito de vida de quienes las leen.
La pastora Awilda Mota es fundadora del Ministerio Internacional Beerseba, congregación que pastorea junto a su esposo, Juan Mota, quien ha sido su compañero de vida y ministerio, acompañándola en cada etapa de su misión pastoral. Juntos han trabajado durante años en la edificación de comunidades de fe y en el acompañamiento espiritual de cientos de personas.
Reconocida como una mujer firme en su llamado, perseverante y comprometida con su propósito, la pastora Mota enfrentó importantes retos en los inicios de su ministerio. Sin embargo, su fe, determinación y confianza en Dios le permitieron mantenerse firme, consolidando una trayectoria marcada por el servicio, la entrega y el liderazgo espiritual.
Hoy es valorada como una líder espiritual madura, sensible a la voz de Dios y respetada por su don profético, cualidades que han impactado positivamente la vida de muchas personas dentro y fuera de la comunidad romanense.
Este reconocimiento resalta no solo su trayectoria ministerial, sino también el testimonio de una mujer que ha permanecido fiel a su propósito, convirtiéndose en un referente de fe, liderazgo y servicio para la sociedad.








